jueves, 12 de enero de 2017

GUATE DÍA #1

Muy temprano me desperté 4:05am, para se exactos, equipaje listo, me desplace al aeropuerto Internacional Juan Santamaría en Alajuela, aunque sabemos que los tiquetes aéreos dicen San José, y eso que a capital está a 35km, pero bueno pequeños detalles de nuestra bella Costa Rica.

Al llegar al aeropuerto, y por no tener los impuestos de salida incluidos en dicho tiquete, debía de hacer una fila para pagar los $29 de imp. de salida de Costa Rica, para tan buena suerte, que había una solo persona atendiendo en las ventanillas del BCAC que es el único que te "vende" en el aeropuerto el "permiso" para salir, aprox. duré en esa fila unos 20min, habíamos desde ticos, chinos, gringos, europeos y etc, etc... todos con el mismo pensamiento, como es posible que solo una persona atendiendo viendo que hay tanta gente en espera de pagar, pero bueno así es acá, todo es "Pura Vida".

Posterior a pagar, había otra inmensa fila para el counter de Volaris, acá se duró unos 20 min, ya en el counter, muy amablemente me imprimieron mi pase de abordar, me pesaron mi pequeña valija y me dirigí a Migración para realizar la salida del país, acá para que no sabe, te hacen quitarte TODO, pues en un control estricto, me revisan mi equipaje y me hicieron dejar mi desodorante por excederse de 100ml (tomen nota) nada de líquidos de esa cantidad, y me "botaron" una cerveza imperial silver que llevaba "camuflada" para regalársela a mi amigo guatemalteco, pero no pude pasarla por ser equipaje de mano, al pasar este control ya estaba en las salas de abordaje donde esperaba mi vuelo el Q3 4001 con rumbo a Guatemala.

En la puerta 11 correspondió el abordaje del vuelo, por ir en el asiento F30 (f de fondill....) me correspondía abordar de primero, ya dentro del avión nada del otro mundo que un avión comercial low cost te ofrezca que no hayas visto aunque sea por una película de bajo presupuesto, asientos relativamente cómodos, buen espacio interior, entre otras cosas, el personal de abordo todos mexicanos muy cordiales y atentos con los pasajeros, el vuelo debía despegar a las 7:15am, pero en realidad despegó a las 7:36am, nos tuvieron en la pista por 10min en espera, el vuelo inicio de lo más normal, despidiéndome por unos días de mi amada esposa y de mi bella Costa Rica, como testigo una nube de ceniza del Volcán Turrialba me despedía, misma nube que me daría cuenta le provocaría problemas a pasajeros de Volaris en Guatemala por que les cancelaron el vuelo ese día para regresar en la noche a Costa Rica (y no hay nada más feo que dormir incomodo en un aeropuerto, ya lo había vivido dos días, uno en Río de Janeiro y otro en Brasilia, no es nada agradable, pero cuando toca, toca).


Un vuelo corto relativamente, de 1 hora con 25 minutos (menos que ir de San José a Puntarenas por la 27), al llegar a Ciudad de Guatemala desde que se inicia el aterrizaje se observa una ciudad muy poblada, nuestra querida San José es un lindo pueblito en comparación con esa ciudad de más de 3 millones de personas solo en sus alrededores, al aterrizar procedimos a pasar por los puestos de aduanas en Guatemala, y al hacerte tocar el botón negro, de suerte me tocó inspección de todo mi equipaje, otra vez me hicieron quitarme todo, me chequeron maletas, pasaporte, que a donde iba, a que, con quién, etc... todo de una manera muy amable eso si debo recalcar, pero nada que uno no espere hoy en día con tanta cosa que se da en los aeropuertos, acá duré unos 30min en todo ese proceso, procedí a realizar un cambio de dólares americanos por quetzales guatemaltecos, en la casa de cambio que estaba dentro de la terminal, aunque recomiendo como muchos saben mejor hacerlo afuera del aeropuerto, pero procedí, a una tasa de cambio en comparación al colón costarricense de 63 colones : 1 quetzal (aunque la verdadera es de 73:1), siendo un cobro de comisión alto en el aeropuerto y dejando de recibir 100 quetzales, pero bueno me dieron al final junto con unos colones que cambie también un total de 666 quetzales, los cuales les comento, me rindieron extraordinariamente durante 5 días y finalmente creo fui el último tico de los que veníamos en ese vuelo en salir del aeropuerto.

Ya al salir mi estimado amigo Andrés, estaba esperándome en la puerta de salida del aeropuerto, después de casi 3 años y medio de no vernos fue reconfortante saber que las amistades no mueren con la distancia y el tiempo, un buen abrazo de saludo nos hizo saber que somos buenos amigos.

Procedimos a salir del aeropuerto, rumbo a llevarme a conocer un poco de la ciudad e ir a dos museos (que son de mis aficiones preferidas), el museo Ixchel y el museo Popol Vuh en la ciudad universitaria Francisco Marroquín (según lo comentado la universidad más cara de Guatemala, pero de las mejores). Luego de dar unas "vueltas" por la ciudad, mi amigo me dejó en la U para que conociera yo los museos, los cuales por entrar a los dos te cobran 50 quetzales (aprox, 3500 colones por entrar a los dos), pero si quieres tomar fotografías te cobrarán por cada uno 30 quetzales más (aprox. 1500 colones por cada uno), a lo cual solamente pague las entradas (cabe aclarar que como son museos privados pueden cobrar esos pequeños detalles).







Dentro del museo Popol Vuh me quede sorprendido,
realmente es pequeño, pero la cantidad de información, de reliquias y de exhibiciones que posee, hacen que una persona como yo que amamos la historia, quedemos impactados al aprender cada día más de las culturas precolombinas americanas, en específico acá la Maya, y acá explicaban desde los inicios de su civilización hasta la colonización española, con un entrelazado entre jade, oro, plata, piedra, etc... un lugar digno de visitar en Guatemala si te gusta aprender más y más cada día.

Junto a este museo está el museo Ixchel (dedicado al tejido indígena maya), puedo decir que no me llamaba mucho la atención, pero al entrar y verlo, puedo decir que es otro museo digno de visitar y se asombra uno con la cantidad de cosas que se pueden saber y que ni la más remota idea se tiene que existen, un recorrido hermoso y gratificante para la mente y para el alma.








Luego de haber visitados los museos, nos desplazamos a conocer Paseo Cayalá, un lugar tipo "avenida Escazú" pero multiplíquelo por 100, con torres de edificios departamentales, parqueos inmensos subterráneos, innumerables tiendas, zonas verdes y todo a "pie" nada de carros, eso es lo interesante del lugar la gente que vive ahí literalmente tiene todo para "no salir" de ahí, pues en teoría no tiene la necesidad de hacerlo. Acá almorzamos en Frisco Grill Burger Smokehouse (dígase un tipo Hooters o Chichi´s acá), siendo la comida relativamente parecida en precio a las de acá, me recomendaron tomar Cerveza Gallo Mixta (puedo decir que es de lo más agradable para el paladar) y una hamburguesa mega gigante de pollo con chile que me dejó más que satisfecho, junto a unos nachos mixtos de entrada y una cerveza Goose IPA para entonar el almuerzo, todo eso por unos 350 quetzales entre los dos (aprox. 18.000 colones).


Luego de esto procedimos a desplazarnos al hotel Barceló Guatemala City, donde me despedí por ese día de mi amigo, hice check in, y me desplace a la habitación 432 con una vista magnifica de la ciudad y una comodidad exquisita por $103, procedí a darme una ducha, y luego me llegaron a dejar a la habitación cortesía del hotel una bandeja de frutas tropicales que estuvieron deliciosas, recorrí el hotel para conocerlo y a eso de las 9pm me desplace una cuadra a cenar a KFC (para probar el pollo allá a ver si sabía diferente jajaja) y un combo de los más comunes me costo 46 quetzales (aprox. 3300 colones) muy parecido a lo que cuesta un combo acá, pero luego me comentarían los chapines que eso es caro, aunque yo no lo sentí así.


Finalmente me correspondía acostarme por que al otro día debía levantarme temprano para aprovechar el día!!!